Mexicanos que si Juegan en Europa y la Decadencia de la Selección Mexicana.
Johan Vásquez y Mateo Chávez sostienen la legión mexicana; Obed, Fidalgo y Giménez esperan minutos.
Jesús Ramírez Romero.
10/5/20265 min read


Cada verano, el aficionado mexicano repite el mismo ritual: contar cuántos de los nuestros juegan en Europa. La cifra suele generar optimismo. Este año, la suma general ronda la veintena de futbolistas repartidos por todo el continente. Pero contar jugadores no es medir su peso. Estar en una plantilla no es jugar, y jugar de vez en cuando no es ser indispensable. Si se aplica un filtro serio, el panorama cambia por completo.
El filtro tiene tres pasos: solo ligas de élite, solo primera división y solo titulares indiscutibles. Con esas reglas, la legión mexicana cabe en una sola mano. Y sobran tres dedos.
Cinco mexicanos en las cinco grandes ligas.
En las cinco ligas más poderosas del mundo (Inglaterra, España, Italia, Alemania y Francia) hay apenas cinco mexicanos en primera división. España concentra tres: Obed Vargas en el Atlético de Madrid, Álvaro Fidalgo en el Real Betis y Álex Padilla en el Athletic Club. Italia tiene a Johan Vásquez, del Genoa, e Inglaterra a Julián Araujo, del Bournemouth.
Alemania y Francia aparecen en cero. La Bundesliga no tiene un mexicano desde que Marco Fabián salió del Eintracht Frankfurt en 2019. La Ligue 1 estuvo cerca de recibir a Erik Lira, pero su fichaje con el Mónaco se cayó el último día del mercado.
Hay dos ausencias que duelen. Raúl Jiménez volvió al Wolverhampton y Edson Álvarez al West Ham. Los dos clubes descendieron, así que ambos jugarán esta temporada en la Championship, la segunda división inglesa. El capitán de la Selección y su delantero más experimentado quedaron fuera de la élite por el rendimiento de sus equipos, no por el suyo.
Presencia no es protagonismo: la prueba de los minutos.
La manera más honesta de medir la importancia de un futbolista es contar sus minutos. Con datos de FotMob al 5 de octubre, el reparto en las cinco grandes ligas es contundente. Johan Vásquez ha jugado cuatro partidos de liga con el Genoa, todos como titular, y acumula 341 minutos. Álvaro Fidalgo ha jugado dos partidos con el Betis, ambos entrando de cambio, para un total de 31 minutos. Obed Vargas no ha sumado un solo minuto con el Atlético de Madrid. Julián Araujo tampoco ha jugado con el Bournemouth porque está lesionado, y Álex Padilla sigue como portero suplente en el Athletic Club.
De los 372 minutos que suman Vásquez y Fidalgo, 341 son del defensa del Genoa. Dicho de forma sencilla: casi todo lo que México juega hoy en las cinco grandes ligas lo juega un solo hombre.
Johan Vásquez promedia 85 minutos por partido y ha sido titular en todos los que ha disputado. Ganó el 62% de sus duelos y el 73% de los balones aéreos, completó el 83% de sus pases y ya marcó un gol en liga. Ese gol llegó ante el Frosinone, en un partido en el que también fue expulsado. Su temporada pasada confirma la tendencia: 35 partidos de Serie A, todos como titular, con más de 3,100 minutos. Su equipo arrancó mal el curso, pero el entrenador Daniele De Rossi nunca lo ha sacado del once inicial.
Obed Vargas suma cero minutos. Ha sido suplente sin entrar ante el Real Madrid, Osasuna y la Real Sociedad. Su préstamo al Getafe no se concretó, y el propio seleccionador nacional, Rafa Márquez, dijo en público que lo ideal sería que cambiara de club. Álvaro Fidalgo se perdió las primeras jornadas por molestias en la rodilla y, al regresar, solo ha entrado de cambio. Lo paradójico es que el Betis vuelve a la Champions League después de 21 años y el mexicano ve esa vitrina desde la banca. Padilla es el suplente de Unai Simón, y Araujo fue operado del muslo tras lesionarse en la pretemporada.
El resultado: uno de cinco. Solo el 20% de los mexicanos en las cinco grandes ligas es titular fijo.
Si se amplía el mapa.
Si se suman Portugal, Países Bajos y Bélgica, la lista crece a ocho jugadores en primera división. Heriberto Jurado ya no cuenta, porque dejó el Cercle Brugge belga y regresó a México con el Puebla.
En este grupo aparece el segundo titular indiscutible, y el que tiene los mejores números de toda la legión: Mateo Chávez. El lateral del AZ Alkmaar ha sido titular en sus 7 partidos de Eredivisie (561 minutos), con 1 gol y 3 asistencias. Además, ha creado 12 ocasiones de gol para sus compañeros y tiene una calificación promedio de 7.76 en FotMob, una nota de rendimiento en escala del 1 al 10 en la que superar el 7 indica un partido muy bueno. Ya suma 41 partidos con el club y dos títulos: la Copa y la Supercopa neerlandesas.
Santiago Giménez, en cambio, sigue en reconstrucción. Llegó al Porto a préstamo desde el Milan, después de una temporada en Italia con un solo gol en liga. En Portugal ha jugado dos partidos de liga y anotó uno, de penal y entrando desde la banca, con el que terminó una sequía de 354 días. Patricio Salas debutó con el Famalicão entrando al minuto 82.
La cuenta ampliada es de dos titulares indiscutibles en ocho jugadores: el 25%.
Fuera de las ligas top está el contraste más curioso. Armando "Hormiga" González lleva 4 goles y 2 asistencias en 8 partidos con el Olympiacos, 5 de ellos como titular, aunque todavía no anota en la liga griega. Aun así, según el CIES Football Observatory, ya es el jugador con mayor valor de mercado de esa liga: unos 24 millones de euros, el doble de lo que se pagó por él. El mexicano con mejor arranque juega en una liga de segundo nivel, mientras los que están en la élite esperan turno.
El impacto en la Selección Mexicana.
Esta falta de minutos no se queda en Europa: llega directo a la Selección. México fue al Mundial 2026 con la lista más "europea" del siglo, con 13 jugadores en ligas del continente. Pero solo 4 jugaban en las cinco grandes ligas, mientras Estados Unidos llevó a 14. La diferencia también se vio en el valor de los planteles: el de Estados Unidos rondaba los 386 millones de euros y el de México los 192 millones, la mitad. México hizo un buen torneo, con 4 victorias en 5 partidos, pero quedó eliminado por Inglaterra en octavos de final.
El nuevo ciclo de Rafa Márquez arrancó con el mismo problema. De los 9 jugadores de Europa en su primera convocatoria, al menos 4 llegaron sin ser titulares en sus clubes: Obed Vargas, Fidalgo, Padilla y Giménez. Además, Edson Álvarez y Raúl Jiménez no estuvieron en la lista. Los resultados de la gira reflejan esa falta de ritmo: empate 1-1 ante Colombia, 1-1 ante Perú y una derrota de 3-0 ante Estados Unidos.
La razón es sencilla. Un futbolista que no juega en su club pierde ritmo de competencia: reacciona más lento, se cansa antes y le cuesta tomar decisiones bajo presión. Es como un músico que deja de ensayar: sabe tocar, pero no al mismo nivel. Cuando México convoca a jugadores de Europa esperando que traigan el nivel más alto, muchos llegan "fríos". El caso más claro es el mediocampo, la zona que más ritmo exige, donde dos de las apuestas europeas del Tri, Obed y Fidalgo, suman juntos apenas 31 minutos de liga esta temporada.
La conclusión es clara. México está logrando colocar jugadores en Europa, pero todavía no logra que esos jugadores sean importantes en sus equipos. Exportar talento es solo el primer paso; el verdadero reto es que ese talento juegue. Hoy, en las ligas que de verdad definen el nivel de un futbolista, México tiene un solo titular indiscutible. Mientras esa cifra no crezca, la Selección seguirá compitiendo con menos ritmo que los rivales a los que aspira a vencer rumbo al Mundial 2030.
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